Hasta que el convenio firmado recientemente con el Ayuntamiento dé sus frutos, este espacio industrial que gestiona la entidad de conservación ofrece una imagen muy mejorable.
Salvo la zona antigua, las otras tres cuartas partes del polígono las mantiene la empresa SIE 2000, que con dos trabajadores -lo cierto es que ayer sólo había uno- se encarga de limpiar basura, desbrozar medianas «y hasta reparar algunos de los baches, pero es que hay tantos que sería necesario asfaltar de nuevo y no hay presupuesto para eso», explicaba ayer el único empleado de mantenimiento de El Nevero en activo, José Alfonso Noriega.
Según contaba durante un breve respiro en su cometido, , «esto hay que tomárselo con filosofía, ya que tener limpio El Nevero es un reto muy difícil, sobre todo porque los industriales ensucian mucho. No colaboran y echan la basura a granel en los contenedores en vez de meterla en bolsas. Así que en cuanto hace un poco de aire se vuela todo y queda esparcido por las calles. Además, hay tanta gravilla suelta que cuando limpias junto a la carretera y pasa algún camión te dan las piedras». |